Los estudiantes desarrollaron competencias en producción acuícola, desde el cuidado de los peces hasta la evaluación de su crecimiento y calidad.
Más de 50 estudiantes de tercero, cuarto y quinto de secundaria de la Institución Educativa N.° 00116 Alto Perú, ubicada en el distrito de Soritor, provincia de Moyobamba, realizaron con éxito su primera cosecha de gamitana como parte de su formación técnica en acuicultura, consolidando una experiencia de aprendizaje práctico orientada al desarrollo productivo.

La iniciativa se inició en noviembre de 2025 con la transferencia de alevines de gamitana por parte del Gobierno Regional de San Martín. A partir de ello, se desarrolló un trabajo articulado entre estudiantes, docentes, padres de familia y la comunidad educativa, quienes asumieron el compromiso de alimentar y cuidar esta especie bajo un enfoque sostenible.

El proceso contó con el acompañamiento técnico permanente de los profesionales del Proyecto Especies Nativas Amazónicas de la Dirección Regional de la Producción de San Martín, quienes garantizaron el adecuado manejo de los peces y el monitoreo constante de las condiciones del agua.
Durante la jornada de cosecha, los escolares participaron activamente en actividades como el arrastre, la evaluación de talla y peso de los peces, así como en la verificación de las condiciones sanitarias y la calidad del agua. Estas acciones permitieron fortalecer sus conocimientos en el manejo de especies nativas amazónicas y afianzar sus competencias técnicas.

Esta primera cosecha representa un resultado concreto del trabajo sostenido, permitiendo a los estudiantes aplicar en campo los conocimientos adquiridos y reconocer la acuicultura como una alternativa productiva viable para sus comunidades. Asimismo, la actividad evidenció el interés y compromiso de los estudiantes por continuar desarrollando iniciativas vinculadas a la producción sostenible, contribuyendo a la seguridad alimentaria y al fortalecimiento de capacidades técnicas desde la etapa escolar.

De esta manera, la experiencia no solo fortalece el aprendizaje de los estudiantes, sino que también fomenta en ellos una visión de futuro vinculada al desarrollo sostenible, proyectándolos como actores clave en el progreso de sus comunidades.






