Esta enfermedad endémica de la región está asociada a la presencia de lluvias, la acumulación de agua y la proliferación de roedores, factores que incrementan el riesgo de contagio todo el año.
Ante el incremento de casos de leptospirosis en la región San Martín durante el 2026, el Hospital II-2 Tarapoto hace un llamado urgente a la población para reforzar las medidas de prevención y acudir oportunamente a los servicios de salud frente a síntomas sospechosos.

En lo que va del año, se han registrado 127 casos de leptospirosis en la región, de los cuales 54 corresponden al Hospital II-2 Tarapoto. De estos, 15 pacientes requirieron hospitalización y, lamentablemente, se reportó un fallecimiento, lo que evidencia la gravedad de esta enfermedad si no es tratada a tiempo.

La leptospirosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Leptospira, que puede ingresar al organismo a través de la piel, heridas abiertas o mediante el consumo de agua y alimentos contaminados con la orina de animales infectados, como roedores, perros, cerdos y animales silvestres. Las condiciones propias de la región, como las lluvias constantes, la acumulación de agua y la proliferación de roedores, favorecen su transmisión durante todo el año.
En sus primeras etapas, la enfermedad puede confundirse con el dengue, presentando fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y malestar general. Sin embargo, en casos graves puede provocar daños en órganos vitales como el hígado, riñones, corazón y cerebro, generando síntomas como coloración amarillenta de la piel y los ojos, vómitos y debilidad extrema.

El médico infectólogo Luis Pacheco Chávez, del Hospital II-2 Tarapoto, señaló que los grupos con mayor riesgo de contagio son los agricultores —especialmente quienes trabajan en cultivos de arroz—, así como las personas que viven o laboran en zonas con agua estancada o que consumen alimentos sin las debidas medidas de higiene.

Frente a este panorama, el especialista recomienda que toda persona con fiebre por más de tres días acuda de inmediato al establecimiento de salud más cercano, especialmente si se trata de niños menores de 2 años o adultos mayores de 65 años, quienes son más vulnerables a desarrollar complicaciones graves. Asimismo, se exhorta a la población a adoptar medidas preventivas como almacenar adecuadamente el agua, proteger los alimentos, evitar el contacto con aguas estancadas y mantener las viviendas libres de roedores.






